John Bonham fue un verdadero astro de la batería


Dentro de una banda musical cada uno de sus integrantes cumplen con una serie de funciones que son de vital importancia. Esto es algo que aplica también para el rock; los conocedores del tema aseguran que si existe armonía entre los integrantes del grupo nada podría salir mal. Tradicionalmente quien toque la batería es quien marca el ritmo dentro de la banda porque sirve de guía para los demás. Coordinación y un excelente oído serían dos de los atributos más importantes de un buen baterista. En esta oportunidad conoceremos un poco más sobre la trayectoria de John Bonham; un gran sabio.

Podemos asegurar que Led Zeppelin sirvió de plataforma para que John Bonham hiciera alarde de todo su talento. Desde sus primeros años de vida se notaba, de acuerdo a las declaraciones que han ofrecido sus amigos más cercanos, que podía hacer un gran número de tareas manuales.

Llama poderosamente la atención que incluso una enorme cantidad de fanáticos aseguraron que iban a los conciertos solamente para ver cómo este hombre se desenvolvía en frente del majestuoso instrumento. Era como si los tambores y demás artilugios formaran parte de sus extremidades. Pocos eran capaces de conseguir semejante efecto sobre el escenario.

Ahora bien, detrás de la técnica se Bonham yacía algo que quizás era exclusivo de este hombre y es que poseía una velocidad sin precedentes. De hecho, era tanto el impacto que los conocedores de la música a veces creían que estaba tocando dos bombos pero la realidad es que se trataba de uno.

En el año 1980 John Bonham dejó este mundo pero también hizo posible que docenas de chicos siguieran sus pasos porque en el fondo era un maestro nato y quería que los demás fueran capaces de alcanzar su nivel. De momento muy pocos pueden emular su talento.